martes, 27 de abril de 2010

La vie en rose.

Es cierto, veo la vida en rosa. Llevo semanas viéndola así. Este fin de semana la he sentido así. Parece que el cristal de mis gafas de sol ha cambiado de color, se ha aclarado. Quizás sean gafas nuevas y no me he dado cuenta del cambio. No estoy segura de cómo ha pasado.
Emmanuelle ha visitado Ciudad Capital. Me ha visitado y de repente la he visto aquí para siempre; de repente no puedo imaginarla en otro lugar del mundo que o sea aquí, conmigo, bajo este sol, sobre este suelo... Con esta sensación de ilusión de prestidigitador es más fácil y más lindo seguir viviendo.

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