jueves, 2 de abril de 2009

Tú silencio son balas de metralleta que me agujerean.

Recuerdo como me estremecía de pequeña cuando veía los cadáveres convulsionándose por ráfagas de balas que un gangster malencarado no paraba de lanzar. Me daban miedo esos espamos. Me daba miedo un muerto que seguía moviéndose. Hoy soy yo ese muerto.
Me dan miedo tantas cosas que me siento incapaz de contarlas. Me da miedo incluso hacer una lista de las cosa que temo.
Me da miedo perderos.
Me da pánico defraudaros.
Me horripila es ser tan simple.
Me horroriza lo complicado.
Me asusta no encontrar el paso adecuado, a veces muy rápido, la mayoría demasiado lento.
Me da miedo tantas cosas que si las contara te asustaría.
Me da miedo tantas cosas que si las contara, quizás dejarías de quererme.

viernes, 13 de marzo de 2009

Necesito un abrazo, aunque cuando vayan a darmelo me aparte.

A veces necesito que me cuiden, a veces necesito ayuda. Sigo sin saber pedirla.
A veces me siento sola, a veces la sonrisa no me sale. A veces necesito a alguien a mi lado.
No se a qué viene esta desconfianza hacia todo, pero ayer no conseguía ver un aura de magia en ningún sitio, pero ayer no sentía amor en ninguna persona.
Sé que me engaño, que una vez más me miento.
Aceptar es la clave, pero cuesta.

martes, 10 de marzo de 2009

Un papel

Un papel en una pared. Sólo un papel. Para la mayoría no significaría nada. Para la mayoría. Eloísa no pertenecía a esa mayoría. Eloísa era capaz de ver mas allá de las letras amontonadas unas con otras. Eloísa leía sentimientos en las palabras, saboreaba los sonidos de las grafías, era capaz de tocar el corazón del aficionado escritor.

Eloísa estaba ciega aquel día, Eloísa no veía el sol que se tornaba rosado tras el azul al atardecer, Eloísa necesitaba un espejo para ser consciente del brillo que desprendían sus ojos. Se sentía culpable. Decía palabras inconexas acerca de la pérdida de la magia, de la ilusión; no era capaz de reconocerse, ya no se sentía como esa jovencita que yo había conocido años atrás, esa que me hacía escribir mala poesía, esa que disfrutaba con un café y una sonrisa. Ella no se sentía así, pero yo seguía viéndola tal cual: pequeña, menuda, con la fuerza de volcanes que sepultan países, de terremotos que zarandean el planeta, dispuesta a arriesgar, a cometer locuras que hicieran reír a esa mínima parte del mundo que tenían la fortuna de rodearla.

Le volví la espalda, no podía seguir mirando sus ojos llorosos, no podía soportar las ganas de consolarla como si fuera una hermana pequeña que debía cuidar. La impotencia era un dolor demasiado fuerte que empezaba a corroerme.

El cristal empañado de la enorme ventana que tenía al frente me devolvió su imagen estática frente a la pared. Leía un papel, sólo un papel que yo había pegado a la pared pero que no había escrito, un papel escrito por alguien que rara vez expresaba sus sentimientos, un papel escrito por alguien a quien Eloísa no sólo quería sino que además admiraba.

Ese papel devolvió a Eloísa el hechizo de hacerla parecer enorme y sagrada sin la necesidad de subir a un escenario. La vi ante mis ojos convertirse en la sacerdotisa de una antigua religión con ritos ancestrales, la vi transformarse en reina y princesa, en mito y en leyenda. Eloísa durante unos segundos fue todas las cosas pasadas y las futuras. Fue el Etna que acabó con Pompeya, el maremoto que se tragó la Atlantida, las piedras que permanecen en stonhege, las pirámides que retan al sol, los castillos feudales, la gioconda y Amstrong caminando en la luna. Sólo Eloísa podía sentir el amor en un papel, sólo un papel podía devolver a Eloísa la magia y la fe en aquellas cosas que se escapan de las manos y se apresan en el aliento.

Al final, como se dice en el teatro, todo se arregla por sí solo; finalmente, como soñé, todo tiene solución. Quizás, haya que aprender a aceptar, quizás aceptar sea el único camino.

lunes, 2 de marzo de 2009

Disipada en la eternidad de este lugar.

Malonne me aparta del mundo y me devuelve la fe.
A veces Ciudad Capital me sobrepasa, me gana y me estresa. Tantas explicaciones que dar, tantas excusas... todo es mucho más fácil, es mejor dejarse llevar. En Malonne puedes dejarte arrastrar.
Pienso últimamente mucho en el amor. Todo el mundo lo nombra con mayúsculas, yo lo pienso en minúsculas. Los pequeños gestos que hacen crecer.
Me cuesta volver en unas horas.
Me cuesta regresar a mi vida.
Intentaré pensar en las cosas bonitas que tengo para hacer más dulces mis sueños.

viernes, 20 de febrero de 2009

Me duele el cuerpo de trabajar, la cabeza por la resaca y el alma por Dumas. El corazón duele, pero aún no sé por quien.

Dumas se siente vacío. Ayer estuve con él después del trabajo. No me dijo nada. No pregunté. me siento culpable. 
Dumas se siente vacío y me he enterado porque lo ha escrito, porque nadie lo ha escuchado,quizás porque todos estamos muy ocupados. Flor y Eloísa  no tienen tiempo, están con sus estudios, con sus problemas, con sus trabajos.... pero yo no tengo excusa. quizás Giusseppe tenga razón, quizás el trabajo es para mi un sustituto y me voy entregando cada vez más a él.
Hoy es me decimotercer día sin descansar, en todo este tiempo no he hablado con nadie que me importara, mis conversaciones no han sido más que una manera de diluir el tiempo ante una cerveza. 
En este tiempo he dejado de sentir el vacío del que habla Dumas, por no tener tiempo para sentir. Las búsquedas a veces se vuelven retorcidas y laberínticas, a veces son vanas y dolorosas, pero en su búsqueda quiero estar perdiéndome con él, sufriendo con él.
A veces cuando buscamos somos capaces de hallar, aunque el único trofeo sea encontrarnos a nosotros mismos.

viernes, 13 de febrero de 2009

A veces, pensando en mis amigas, me reencuentro con la ilusión.

Sigo creyendo en el amor, sigo teniendo fe en el futuro. Ahora las cosas se presentan vacías y olvidadas, llenas de verdín como una piscina en invierno, pero cuando llegue el calor el agua volverá a brillar limpia. Las rosas me devuelven la esperanza, las rosas mueren, pero antes son bellas. Siempre habrá rosas en flor que sustituyan a las marchitas en un jarrón.
Yo tengo algunas rosas que no se marchitan nunca.
Eloísa, volverás a brillar, lo sé; volverás a mirar el cielo y a sentir el infinito traspasándote, volverás, sé que volverás, con más fuerza, con más vida. Eres mi rosa predilecta, el centro de mi jardín, la primavera en el frío, el calor en el otoño, la música en el silencio, la flor en la nieve. Créelo. Cualquiera que te tenga a su lado lo sabe, y si no se da cuenta es un tonto o un necio.
Ellin tiene el brillo, Ozlum tiene el brillo... tú lo creaste y no lo has perdido, sólo búscalo y yo te enseñaré el camino.

domingo, 8 de febrero de 2009

De un brillo, de un vacío... aún soy capaz de aprender cosas nuevas.

Ayer hablé con Ellin, hablé mucho rato con ella. Me habló por primera vez de Álvaro. Está enamorada, está feliz, está bien, está superior. Me gusta cuando la gente sueña despierta y cree en sus sueños y lucha por ellos. El brillo en los ojos de cuando sabemos que lo imposible también puede hacerse, de que lo importante es el minuto de ahora porque el futuro ya sabemos que es nuestro.
Yo una vez tuve ese brillo, hace tiempo, pero lo perdí y quisiera recuperarlo, quisiera enseñar a todos que puede recuperarse.
Dumas está de vacaciones, lo echo de menos, el trabajo sin él no es lo mismo, estoy demasiado acostumbrada a pasar demasiadas horas con él. La barra se queda vacía. Sólo Eloísa la llena y sólo una vez por semana.
Estoy aprendiendo sueco, es culpa de Ellin y Lars, es divertido aprender un idioma sin estudiar, por curiosidad y diversión, un idioma que no sirve para nada, es como un código secreto que sólo unos cuantos podemos descifrar.


miércoles, 4 de febrero de 2009

Me molesta alejarme de los que están cerca.

Hace poco hablé de la distancia, de la distancia física, fácil de superar; pero hay otra distancia, una distancia inmedible, una que nos va ganando poco a poco sin que nos demos cuenta. 
Cuando alguien vive en la misma ciudad y hace años que no los ves; cuando 60 kilómetros se convierten en una barrera infranqueable; cuando dos nos separamos creando una distancia inexistente... eso no lo puedo entender, si antes nos hemos tendido la mano casi como hermanos, si hemos compartido las risas y las lágrimas, no es humano alejarse. 
Quizás yo necesite una distancia muy corta con la gente a la que quiero, y si se agranda un poco, por poco que sea, dejan  de ser mis amigos.
No pediré nunca que las distancias se acorten, pro quizás si rogaría que no se ensancharan.

lunes, 2 de febrero de 2009

De resaca con y por Dumas.

Lo más divertido de celebrar algo no es el hecho, si no el recuerdo. Lo mejor no es un día de borrachera, sino revivirlo de nuevo, al día siguiente, con la mente nublada, con el cuerpo dolorido.
Hoy Dumas cumple años, lo celebramos hace dos días, un sábado largo con demasiados grados de alcohol. Para él es este post. 
Dumas es de esas personas que te hacen sentir especiales, que siempre consigue que no te enfades, haga lo que haga. Dumas es un niño que juega en un cuerpo de casi dos metros de altura; que no sabe reaccionar ante un regalo inesperado.
Para ti, Dumas, mi amistad incondicional.
P.D.: sigo prometiéndote que este año encontraremos el amor

miércoles, 21 de enero de 2009

De la distancia

Los seres humanos somos grandes artistas del engaño, somos capaces de manipular la realidad, de inculcar los nuevos pensamientos, para que nuestros vástagos piensen que las cosas son como objetivas y científicas. No hay nadas más subjetivo que la percepción del mundo.
Lo manipulamos todo: las estaciones, los meses, el tiempo. ¿quién puede creer que es otoño si no caen las hojas? No puede ser verano en Ciudad Capital si llevas puesta una chaqueta.
La peor manipulación de todas es la distancia. La percepción de la distancia. La distancia no puede medirse en millas o en kilómetros cuando hay aviones que atraviesan el mundo en un par de días, cuando hay trenes que atraviesan el país en unas cuantas horas. La distancia no existe, existe el tiempo que tardas en recorrerla, y el tiempo no puede medirse más que en sensaciones. ¿Cuántas veces unos días pasan como segundos y unas horas como días?
No se puede medir la distancia en millas o kilómetros, la distancia se debería de medir en lingotes de hielo y, cuando dos corazones se anhelan tanto , son capaces de arder con tal fuerza que derriten todo esos lingotes, convirtiendo la distancia en algo menos que en mentira.
Sólo los enamorados son capaces de percibir la realidad sin leyes físicas, sólo ellos son capaces de violar las leyes de la naturaleza.

lunes, 19 de enero de 2009

Mis amigos, más o menos felices. Mis personajes, más o menos divertidos. Nunca, por suerte, más o menos normales.

Dice Aristóteles que la amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas. Para Kalil Gibran no se debe buscar al amigo para matar las horas, si no con horas para vivir.
La amistad es algo tan difícil de definir como de encontrar.
Dumas se ríe de mis chistes aunque sean malos, me abraza si que se lo pida, se las arregla para estar siempre presente.
Egon me defiende como caballero medieval, espada en mano y lanza en ristre, cada palabra está en su justo momento para ayudarme a caminar.
Eloísa me recuerda lo que valgo, Eloísa me hace sonnreir. Tiene tanta fe en mi que me termino creyendo capaz de todo.
Mario y Roxana me ofrecen todo lo que tienen y me regalan lo que no. Con ellos el pasar por el mundo es más fácil, más divertido. Son la clave para creer en el amor.
Ozlem y Ellin recién ahora empiezan a estar en mi vida, pero empiezan a ser necesarias.
Giuseppe te regala su experiencia, le quita el valor a las cosas cuando le das demasiada importancia. Con él siempre termino riéndome de mis problemas, porque no son tantos, porque no son irresolubles.
Beatriz y Mercedes existen desde que tengo recuerdos, son por derecho propio, por mucho tiempo atrás, por más aún adelante.
Elvira fue quien me enseñó que era la amistad, quizás ahora esté lejos, es posible que nuestra situación sea difícil, pero fue ella quién me enseñó que en la mayoría de las ocasiones la amistad no es un puente hacia el amor, como dijo alguien, si no un puente hacia la vida.
Creo que tengo demasiados cuerpos, demasiadas almas para un sólo corazón. Creo que tengo suerte de tener tantas almas, tantos corazones.

domingo, 18 de enero de 2009

Tarde a la española.

Ayer regrese a Malonne, volví con Dumas y trajimos a Lars. Lars apenas sabe español. Los malonniegos apenas hablan inglés. La comunicación fue fluida, fue divertida.
Dumas y yo raptamos a un chico nórdico y le enseñamos lo que la mayoría de turistas no conoce..
Una casa entre pinos, una caja y un par de guitarras, canciones que nunca hemos escuchado digitalizadas pero que conocemos de cantarlas hasta la saciedad, carne de la tierra sobre el fuego y litros de cerveza que se calentaban demasiado rápido. Risas, muchas risas. Bromas que entremezclaban idiomas.
Quizás suene típico, puede que a algunos les parezca aburrido, pero no cambiaría nada, ahora Dumas sonríe cuando escucha "min skatt". Todo Malonne grita "Slampa", sin saber muy bien su significado. Hej då!

viernes, 16 de enero de 2009

A veces las paredes de los bares son más cálidas que las propias.

Vaggio se pregunta en su blog por qué la gente hace tiempo después de trabajar, por qué se ahuman con cigarrillos, por qué se destrozan el higado en la barra de un bar mientras la espalda tiembla de frío. La repuesta es tan simple como sencilla: No te apetece volver a casa. No me apetece volver a casa. En casa no hay nadie que me espere. En la calle tampoco, pero al menos puiedes recrear una ilusión de falsa compañía. Al menos puedes sentirte menos sola junto a otros, tan solos como tú, que tampoco tienen quien le espere en casa.

Déjame a solas

El miedo es el único amigo que tenemos. El único capaz de decir a la cara lo que no queremos oír.
El miedo ya me advirtió sobre mi derrota hace años, nunca quise escucharlo.
Ya es demasiado tarde. Sólo tengo dos caminos y no sé cual escoger.

Déjame a solas con mis libros.
Déjame a solas con mis palabras.
Sólo déjame, que me olvide del mundo.; que entierre mis recuerdos, que sepulte mis sentimientos,
Déjame, a solas con mis palabras; con mis grados de alcohol y mi desánimo.
Déjame con mi tristeza, sepultada entre paredes translúcidas, emparedada entre muros invisibles.
Déjame sonreír al mundo con el cinismo del último día, con la mentira oculta de mis entrañas, con el silencio sarcástico de mis ojos.
Déjame a solas para que nadie vea mis ruinas, mi deconstrucción.
A solas con mi llanto, con mi dolor.
Déjame a solas una vez más, como antes, como todos, déjame a solas, sólo una vez más.

sábado, 10 de enero de 2009

Un día para olvidar.

Ayer hizo frío, demasiado frío. Ayer, al salir del tanatorio, los coches estaban cubiertos de escarcha, los termómetros marcaban grados en negativo. Era una madrugada helada. Atrás quedaban los familiares con el corazón aún más frío, más dolorido. También la naturaleza ayer se puso de luto, con el cielo negro, con el tiempo inclemente.
Las luces de la ciudad se veían a lo lejos amarillas y tristes, tétricas y fantasmales. Fumar un cigarro con las manos ateridas y el viento golpeando la cara era un acto al alcance de los más valientes, un reto que tuve que aceptar varias veces en la noche.
Ayer fue un día de luto, un día oscuro, una noche en vela. Los vivos nos mantenemos despiertos para defender a los muertos de los demonios que quieran llevárselos, pero ayer ningún diablo se hubiera atrevido a dejar el fuego del infierno por los témpanos que nacían de corazones desamparados.

jueves, 8 de enero de 2009

Resignación.


Elvira dice que repito mucho la palabra "resignación", pero no encuentro otra más adecuada. Quizás podría utilizar tolerancia (sufrimiento en las adversidades según la R.A.E.) pero yo no sufro. Otra posibilidad sería acatamiento (aceptar con sumisión una autoridad o unas normas legales, una orden, etc.) pero no hay en mi vida autoridades, ni leyes, ni órdenes que me obliguen. A lo mejor no estaría mal usar sumisión (acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones) pero yo no me subordino a nadie ni a nada, la subordinación es estar por debajo. Por eso me resignaré a utilizar resignación de forma repetitiva y reiterativa, porque resignación significa "conformidad, tolerancia y paciencia en las adversidades"; la resignación no es someterse, es esperar que sople el viento a favor.

miércoles, 7 de enero de 2009

El día de hoy aparace negro en el calendario, pero eso no significa que sea un mal día.

Ya se acabaron las fiestas, las obligadas reuniones y las inevitables visitas.
Todo el mundo preguntando que regalos habían traído los reyes, a mi los reyes no me traen nada, me lo traen mis amigos y además soy republicana. El deber de regalar a todo el mundo en un día concreto me parece absurdo y consumista, mis regalos de reyes los he hecho hace tiempo o los haré en un futuro.
Cada vez hace más frío aquí, en Ciudad Capital, apenas puedo respirar por el resfriado y mis manos empiezan a engarrotarse por la falta de calor. Nadie puede tener un buen inicio de año con este tiempo,, menos mal que Dumas me abraza y mitiga un poco esta frialdad.
Ayer Eloísa volvió de Dinamarca, hoy la veré. La necesito en estos momentos, estoy nerviosa y desorientada, ella es la única que puede guiarme en algunos caminos. 
Egon aun no ha recibido su regalo de reyes, yo tuve el mío hace semanas. Tengo que cuidar más a Egon, él es demasiado bueno y yo demasiado descuidada.

domingo, 4 de enero de 2009

Cabalgata de Reyes

Las fiestas se acaban. Gracias a Dios acaban. Las personas vuelven. La rutina vuelve. Sólo quedan dos días, sólo víspera de reyes y reyes. Esos días me gustaban de pequeña. Ahora hace años que no veo la cabalgata. En Malonne es pequeña pero mágica, aquí en la capital está demasiado masificada, como todo. Si estuviera en Malonne iría a verla, a recoger caramelos que nunca comería.

viernes, 2 de enero de 2009

En realidad el primer día del año es el día dos.

Me he refugiado una vez más en Malonne para iniciar el año. Una vez más he huido del maremagnum de la capital en estas fechas.
Hoy es el primer día del año, porque en realidad el día uno no existe, el día uno lo paso durmiendo o semiinconsciente por la resaca, es un día que no existe, que no se vive.
Me gusta empezar el año más tarde que el resto del mundo, es divertido pasar de la noche del 31 a la mañana del día dos, todo lo que ocurre en ese lapso de tiempo es como un sueño demasiado real, como un fragmento de un cuento que nunca se publicará. Nunca recordarás en una charla con tus amigos que hiciste el primer día de cualquier año.
Hoy mis padres cumplen 27 años de casados, yo llevo 26 celebrando con ellos su aniversario. Dentro de 27 años yo tendré 53, pero no celebraré el 27 aniversario con nadie. Ellos no llegan a los cincuenta, nunca los alcanzaré.
No me gustan los días de fiesta, pero me encantan los aniversarios y las pequeñas fechas señaladas.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz año.

Último día del año, te deseo lo mejor para el entrante, deseo que toques tus sueños y los persigas y los atrapes. Te deseo que el amor envuelva tu vida y que la amistad no te abandone. Deseo que tu trabajo te haga feliz y que el dinero no te falte, que la salud no sea un problema. Brindaré esta noche por seguir queriéndote toda la vida, por duplicar nuestro momentos felices y triplicar los grandiosos. Empezaré el año multiplicando la tristeza por cero y luego dividiéndola entre todos. *

* para todos, especialmente Dumas, Eloísa, Ellin y Elvira.

Seguidores